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miércoles, 26 de diciembre de 2018

Video: Un loco corta plumas.


Louis Van Loon: El hombre milagro de Poppel

Louis Van Loon:
El hombre milagro de Poppel

Albert Vanderflaes cuenta una anécdota
 al respecto de Louis Van Loon :

Según Vanderflaes, hace unos 30 años, durante una visita al palomar de Louis Van Loon lo encontró atareado preparando una gran cesta llena de palomas. Cuando le preguntó para quién eran las palomas, Van Loon contestó simplemente “Fueron compradas por los hermanos Janssen”.

La colombofilia, como todos sabemos, es un deporte extremadamente popular en Bélgica y Holanda. Cada semana, cientos de miles de palomas son liberadas y esperadas por cientos de colombófilos.

Aunque los colombófilos son normalmente “amateurs”, cada día se hace más frecuente encontrar competidores profesionales.

Intercalados y compitiendo contra simples aficionados a las mensajeras. Es muy difícil para un colombófilo aficionado el poder competir contra profesionales, pues, normalmente, no disponen de suficiente dinero para poder costearse la contratación de cuidadores en sus palomares, levantar “super-instalaciones” o pagar miles de euros para crear un cuadro reproductor de primera línea. Para estos pequeños aficionados el éxito en la competición sólo puede llegar por la vía de una buena selección, mucha dedicación y confianza en sus palomas. Todo esto que comento es lo que hace aún más grande la historia de Louis Van Loon. 

Él era simplemente un camionero de una fábrica local. Tenía mujer, hijos y una modesta casa en Poppel.
Seguro que esta historia nos es familiar a todos nosotros, pero VanLoon salió del anonimato y se alzó contra los mayores y más ricos palomares de toda Bélgica.

En Bélgica, ciertas áreas del país son conocidas por su especial dureza a la hora de competir en colombofilia. Una de ellas es, sin duda, la Unión de Amberes (Antwerp Unión). Su fama como la “High School of the Pigeon Sport" sobrepasa la fronteras del país y se extiende a nivel mundial. Para atestiguarlo, basta con nombrar algunos de los principales palomares que, a lo largo de la historia, han competido en esta asociación:
- Huyskens Van Reil.
- Martin Van Tuyn.
- Stan Raaymakers.
- Serge Van Elsecker.
- William Geerts (conocido como “killer of the Union”).Aparte de la Unión de Amberes existen muchísimas más agrupaciones
regionales con excelentes palomares, pero donde no existe un
seguimiento mediático tan grande, por lo que suelen ser poco
conocidas fuera de Bélgica.


Otra zona de excelente nivel colombófilo es la que corresponde a la frontera entre Holanda y Bélgica. La cual se ha hecho famosa a nivel mundial por ser el lugar de competición de los míticos hermanos Janssen. Difícilmente, a día de hoy, en cualquier lugar del mundo, existirá algún colombófilo que no se haya visto influenciado en alguna medida por las excelentes palomas de los hermanos Janssen. Los Janssen han vivido toda su vida en el pueblo de Arendonk (Bélgica), pero no sólo ellos son los responsables de la fama mundial de esta villa, también han existido otros. Sólo a unos cientos de metros de la casa de los Janssen vive Karel Meuleman. A unos cinco minutos en coche desde Arendonk, en el pueblo de Reusel (Holanda), vivía otro hombre el cual creó una familia de palomas que ha escrito páginas de oro en la colombofilia mundial: Jos Van Limpt , alias "Deklak".


“Deklak” era empleado en una fábrica en la que también trabajaba Driek Janssen. Otro gran nombre que vivía por aquella zona, cerca de la frontera, era el conocido “Carnicero de Merksplag”, Gust Hofkens.

Él poseía un palomar de excelente calidad con el que ganó numerosos primeros premios. Lamentablemente para él, la fama mundial de las palomas Hofkens no llegó hasta después de su muerte. Algunos otros ilustres vecinos de la zona eran:
- Albert Vander Raes.
- Marcel Borgmans.
- Ellis Vandepol.

Como ya decíamos, todos ellos tenían una cosa en común, además de ser grandes campeones, vivían en la frontera entre Bélgica y Holanda. A pesar de todo lo dicho, la estrella más rutilante que jamás ha competido en esta zona, era un hombre que llegó a la cima y permaneció en ella más de 40 años, pero siempre huyó de la publicidad y de la atención de los medios de comunicación. 
Este hombre no es otro que Mr. Louis Van Loon.


Hace 74 años, Mr. Louis Van Loon nació en Poppel, Bélgica. Este pequeño pueblo está situado a cuatro kilómetros de la frontera Holandesa. Louis, desde que iba a la escuela, fue un auténtico fanático de las palomas. Esto es algo fácil de entender pues toda su familia competía con palomas. Mr. Van Loon suele comentar que, "en una reunión familiar siempre era muy fácil saber de qué acabaríamos hablando”. A pesar de las numerosas influencias familiares ya comentadas, Louis Van Loon tuvo en su padre a su principal maestro.

Siempre suele comentar que las lecciones aprendidas de su padre le han acompañado a lo largo de toda su vida, a pesar de que Louis van Loon se casó muy joven y pronto empezó a vivir su vida independientemente del hogar paterno. Es justo en este momento, cuando se independiza, cuando la línea Van Loon comenzó a crearse, a pesar de que no fueron años fáciles pues el trabajo era duro y tenía ya una familia a su cargo.


Como cualquier otro trabajador no disponía de demasiado tiempo para dedicarlo a sus palomas. Cada día salía pronto a trabajar y pasaba todo el día fuera. Si se están preguntados como podía entonces competir tan bien con sus palomas, sólo hay un secreto: dedicación. Empleaba en el palomar cualquier tiempo libre disponible, antes de salir a trabajar y a la vuelta, por la noche. Todo esto durante 365 días al año. Sus resultados ya son parte de la historia y lo colocan como uno de los grandes competidores de todos los tiempos en Bélgica. Mr. Van Loon formó un equipo de viudos que podía competir contra cualquier palomar profesional, por rico y famoso que este fuera.

El “currante” de Poppel hizo sus sueños realidad: ganar, ganar y ganar. Por muchos años fue el terror de toda el área. A pesar de su gran éxito, Mr. Van Loon nunca dejó de ser una persona muy humilde, que nunca alardeaba de sus logros.
Como muestra de su dominio, basta decir que sus propios compañeros decidieron prohibirle el que siguiera concursando.

Exactamente, lo que acordaron fue prohibirle la participación en cualquier suelta de medio fondo hasta que no firmara un documento en el que renunciaba a participar en las apuestas que entorno a estas sueltas se solían efectuar. Evidentemente, Van Loon firmó, pues para él era mucho más importante la competición que la rentabilidad económica que podía obtener de la misma. 
Bien pensando, tampoco se puede culpar demasiado a sus competidores, pues semana tras semana, no tenían ningún opción de ganar. Como solían decir, sólo puedes vencer a Van Loon compitiendo con palomas Van Loon.

Mr. Van Loon solía decir que a esta situación se había llegado porque él había sido demasiado buen competidor con demasiadas buenas palomas. Cuando uno lee esa frase puede pensar que poseía un gran palomar con muchísimas palomas, pero nada más lejos de la realidad. Aunque pueda parecer increíble competía durante toda la campaña con sólo 20 machos viudos. Cada semana solía enviar a concurso no más de 12 y arrasaba con todos los premios en juego. 
A pesar de todo esto, él permaneció siempre humilde, respetuoso y honesto. Un hombre de pocas palabras, que trabajó duro por su familia y por sus palomas, sin ningún tipo de pensamiento egoísta.

Cuando las revistas vinieron para escribir sobre sus éxitos, él, amablemente, les pidió que se fueran. No quería ninguna publicidad ni vender palomas a nadie. Sólo deseaba quedarse tranquilo en casa con sus palomas y su familia. Probablemente por esta razón, Louis van Loon nunca ha sido tan conocido como los hermanos Janssen, Karel Meuleman, Jos Van Limp o Gust Hofkens. 
“Recuerda esto, sólo hay una cosa que es verdaderamente importante en este deporte, y es tener buenas palomas, nada más que eso."
Los resultados de las palomas van Loon en otros palomares siempre han sido fenomenales. Además, que Van Loon nunca ha buscado publicidad, nunca se anuncia, nunca escribe artículos en revistas, nunca organiza subastas y nunca alardea de sus palomas.

La gente que va a casa de Van Loon suelen ser personas muy correctas, que vienen por ellos mismos, normalmente solos, nunca en grupos. 

Ellos han leído sus resultados y decidieron venir para intentar comprar alguna paloma Van Loon, porque saben que con ellas llevarán su palomar al éxito. Si se pregunta quiénes son esas personas que han decidido apostar por las palomas de Van Loon, ahí van sólo algunos nombres de éxito:
- Mr. Gys Peters.
- Mr. Marcel Borgmans.
- Mr. Cassaet.
- Mr. Vieveen.
- Mr. Becht.
- Mr. Koopman and Son.
- Mr. Squibb (Planet Brothers).
- Mr. Frank Aarts.
A día de hoy, son muchos los “As paloma” y los ganadores nacionales que llevan sangre Van Loon en sus venas.


Mr. Van Loon es un firme defensor de que los ganadores crían ganadores. Le pregunté si estas eran las mismas palomas conque volaba en los años 70 y me respondió que “son exactamente las mismas palomas con las que he volado durante más de cuarenta años, sólo he introducido algunas palomas de larga distancia, pero jamás las cruzo con mi línea base”.
No es raro ver artículos y anuncios en los que algunas personas afirman haber comprado el cuadro reproductor de van Loon o parte de sus mejores palomas. 

Ante estos rumores Mr. Van Loon simplemente sonríe y comenta que él nunca hará eso, jamás venderá sus palomas base, al menos mientras su salud le permita seguir compitiendo. A sus 74 años, Van Loon sigue siendo un campeón. Sólo compite con machos viudos y nunca con palomas al natural. Sólo participa en carreras para palomas adultas, nunca en campeonatos de pichones, los cuales sólo se entrenan en su primer año con siete sueltas, que no sobrepasan los 300 kilómetros. Van Loon confecciona su propia mezcla para alimentar a sus palomas.


Siempre da esa misma mezcla a lo largo de todo el año.
Mr. Van Loon no cree en la sobre-medicación. Sólo trata las palomas contra las tricomonas y contra enfermedades manifiestas, nunca supuestas, y diagnosticadas por su veterinario.
Mr. Van Loon no cree en los productos milagro. Sólo confía en las buenas palomas, un buen palomar y salud perfecta. 


Publicado originalmente en “The Racing Pigeon Digest”

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